Claves del anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación

Claves de la Ley de Impulso de la Mediación.

Hemos iniciado el año 2019 con la sorpresa en España del lanzamiento de una nueva normativa, un anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación, que si nada lo evita terminará siendo un decreto-ley del gobierno bajo la premisa de que “no se ha conseguido desarrollar la potencialidad” prevista desde el año 2012 en materia de mediación.

Se achaca la aparición de esta nueva normativa a la “falta de una cultura de la la mediación en los estados miembros” que se recoge en la directiva europea y de la que se hace eco en la exposición de motivos. Aclaremos no obstante que esta falta de cultura con independencia de que hemos vivido en una “cultura del conflicto”, siempre ha sido demandada por los mediadores y por las instituciones que se han acercado a este método autocompositivo, y en ningún caso practicada por las administraciones públicas y los responsable de la justicia en nuestro país. Pongamos, por tanto, en el debe de los mismos el que no la hayan fomentado.

La nueva normativa prevé un impulso a través de medidas legislativas de índole procesal, sin olvidar que una labor de concienciación y de formación también son necesarias para la verdadera implantación de la mediación. Pero, ¿cómo se prevé este impulso? El legislador habla de “obligatoriedad mitigada”, para configurar como obligación de las partes ante una supuesta reclamación, un intento de mediación previa a la interposición de determinadas demandas

En relación con la mediación extrajudicial, o previa a la interposición de la demanda, se habla de  tratar de que en determinadas materias y procesos sea preciso y obligatorio que las partes reciban del mediador información clara y precisa de lo que supone este tipo de negociación y en este sentido que tenga lugar una sesión informativa y una sesión exploratoria del conflicto, en  uno o dos actos distintos, para que las partes sean consciente de la existencia de este tipo de proceso extrajudicial y decidan motu propio posteriormente, continuar o no con el mismo.

Temas que aborda el anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación

Seguidamente a modo de resumen pasamos a exponer los principales temas que aborda dicha norma:

  1. En materia de costas se habla que la parte que no haya acudido a un intento de mediación, sin que conste causa justa que se lo hubiese impedido, podría ser condenada a pagarlas, por lo que se conmina al menos a acudir en todo caso a los futuros litigantes
  2. Con respecto a los documentos que se habría de acompañar a la demanda, se refiere a que «se habrán de acompañar a la demanda la certificación o copia simple del acta levantada por el mediador en la que necesariamente se hará constar, las circunstancias en que tuvo lugar la convocatoria de las partes interesadas o, en su caso, la falta de justificación a la inasistencia de las partes”.
  3. En cuanto a la llamada mediación intrajudicial, la derivación por el juez se ordenará mediante providencia, bien tras la contestación de la demanda, bien al finalizar el acto de la audiencia previa en el juicio ordinario o al inicio de la vista en el verbal, si bien no suspenderá el curso del proceso, salvo que ambas partes lo solicitaran. Esto nos hace pensar en la dificultad que habría si esta suspensión por el motivo que fuera no se produjera. Creo que sería no solo no recomendable, sino un “debate a dos bandas” el que existiera la doble tramitación sobre un asunto. En definitiva, “no tiene sentido”.
  4. El tribunal podrá en cualquier momento citar a las partes para que asistan personalmente a una comparecencia a fin de preparar la derivación. No se aclara si a las partes y, en su caso (lo mas importante si cabe), también a sus letrados. Creo que sería bueno especificarlo ya que muchas veces la experiencia nos dice que son los propios representantes legales quienes “boicotean”, casi de forma inconsciente, muchas veces la validez o la importancia de la mediación. Hemos de entender que el buen hacer de los juzgados requeriría la presencia de las partes representadas.
  5. En cuanto a los requisitos formales de carácter procesal, para tramitar demandas o reclamaciones, no se admitirán las demandas cuando no se acompañen a ella los documentos que la ley expresamente exija para la admisión de aquéllas o no se hayan intentado mediaciones
  6. Muy importante la referencia que se hace en el texto legal al intento de mediación que será requisito necesario para el ejercicio de la acción, para exigir el «pago de deudas garantizadas por hipoteca constituida sobre un bien inmueble que constituya la vivienda habitual del deudor o de su familia». De tal manera que, en las ejecuciones de hipotecas sobre bienes inmuebles que constituyan la vivienda del ejecutado o de su familia, también se acompañará a la demanda el certificado de haber acudido a un intento de mediación. Importante referencia, por tanto, ante los numerosos sucesos ocurridos desde hace años de desahucios que en muchos casos han sido dolorosos e incluso socialmente muy debatidos.
  7. El acuerdo que se alcance en mediación, si las partes deciden continuar el proceso y que sea homologado judicialmente, surtirá los efectos atribuidos por la ley a la transacción judicial y podrá llevarse a efecto por los trámites previstos para la ejecución de sentencias
  8. También se menciona que se podrá pedir al tribunal medidas cautelares quien acredite ser parte de un pacto de mediación y que a la demanda deberá acompañarse la documentación acreditativa del intento de mediación en los casos en que éste sea preceptivo.

Intento de mediación obligatoria

Fuera de estas medidas que acoge la norma, quizás el grueso y la mayor importancia de la misma es lo que denomina el intento de mediación obligatoria (como ya nos referimos, sesión o sesiones si fuera necesario, informativa y exploratoria) que la establece específicamente para los siguientes supuestos:

  1. Medidas que se adopten con ocasión de crisis matrimonial.
  2. Responsabilidad por negligencia profesional.
  3. Sucesiones.
  4. División judicial de patrimonios.
  5. Conflictos entre socios y/o con los órganos de administración de las sociedades mercantiles.
  6. Reclamaciones en materia de responsabilidad extracontractual que no traigan causa de un hecho de la circulación.
  7. Alimentos entre parientes.
  8. Propiedad horizontal y comunidades de bienes.
  9. Derechos reales sobre cosa ajena.
  10. Contratos de distribución, agencia, franquicia, suministro de bienes y servicios siempre que hayan sido objeto de negociación individual.
  11. Reclamaciones de cantidad inferiores a 2.000 euros entre personas físicas cuando no traigan causa de un acto de consumo.
  12. Defectos constructivos derivados de un contrato de arrendamiento de obra.
  13. Protección de los derechos al honor, intimidad o la propia imagen.
  14. Procesos arrendaticios que hayan de ventilarse por los cauces del juicio ordinario.

A los efectos de esta Ley de Impulso de la Mediación y la legislación procesal, se entenderá por intento de mediación, al menos, la celebración ante el mediador de una sesión informativa y una sesión exploratoria, que podrán haberse celebrado en un único acto, y haberse efectuado dentro de los seis meses anteriores a la presentación de la demanda.

Ni que decir tiene pues, que tras la lectura de aquellos asuntos que necesitaran esa sesión obligatoria informativa, son muy amplios, de carácter privado (civil y mercantil) y que ya el legislador cuantifica, no solo en cantidad económica como el caso de reclamaciones menores a 200 euros, sino sobre todo aquellas que por el devenir de la justicia, colapsan a buen seguro el funcionamiento de la misma.

¿Será ésta una buena medida para descongestionar los tribunales? O más bien, ¿dilatará todavía más los procesos ante la no aquiescencia de los litigantes en este paso previo a la justicia ordinaria? Creemos que solo el tiempo lo dirá, pero mucho me temo que la “falta de cultura mediadora y de acuerdo” sea el epicentro de la difícil implantación y no tanto la obligatoriedad a la información ( se me viene automáticamente a la mente lo ocurrido hace ya décadas con la conciliación laboral).

A tener en cuenta para los mediadores

Por último, para no cansar al lector, ya que hablamos de una aproximación, la norma establece para los mediadores que intervengan en estos asuntos la necesaria inscripción en el Registro oficial para ello, mientras que hasta ahora venía siendo voluntaria.

Y también la creación de un Comisión de Seguimiento del Impulso de la Mediación, a modo de  observatorio de la mediación, para el análisis estadístico del seguimiento del mismo.

Como última novedad, establece que en el plazo de un año, desde la publicación de esta Ley de Impulso de la Mediación, se llevarán a cabo las reformas precisas para modificar los planes formativos del grado en Derecho y otros grados que se determinen por acuerdo del Consejo de Ministros para incluir la mediación como asignatura obligatoria.

En este sentido, hace ya 6 años que la Universidad Loyola Andalucía pensó y como tal, estableció, en los Planes de Estudio de las carreras de Grado en Derecho, Administración de Empresas, Criminología y Psicología, la asignatura de´Mediación y Gestión de Conflictos, un compromiso con los futuros graduados.

No obstante, no quiero olvidar el amplísimo debate desde la creación de la Ley de 2012, de la formación universitaria, incluso profesional, desde la que se puede acceder a ser y formarse como mediador en España. Esta normativa que analizamos no aporta nada, si bien deja claro la especial vinculación de este método extrajudicial con la carrera de derecho.

Termina comunicando que la presente Ley de Impulso de la Mediación entrará en vigor a los tres años de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado». Tres años de vacatio legis. ¿Llegaremos a verla aplicada? El tiempo y los políticos lo dirán.

Francisco Javier Alés

Francisco Javier Alés

Abogado, Mediador y Profesor de Loyola Executive Education. Director del Diploma del Especialización en Mediación y Gestión de Conflictos, Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales y Director de la Escuela Sevillana de Mediación. Conferenciante y ponente en numerosos foros y universidades. Coautor del Libro "La Magia de la Mediación".

2 thoughts on “Claves del anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación

  1. Hola Francisco.
    ¿Sabrías decirme si una demanda de desahucio por impago (o por expiración de plazo) acumulando reclamación de dichas rentas impagadas, sería objeto de mediación?.
    Muchas gracias

  2. Querido Eduardo gracias siempre por leernos. Ni que decir tiene que si… ten en cuenta que siempre que las partes muestren interés en negociar… es posible la mediación. Siempre recuerdo que dos no pelean si uno no quiere… de igual forma dos no acuerdan si uno no quiere. Un abrazo

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