¿Cómo conseguir enamorarles para que quieran iniciar un proceso de mediación?

¿Por qué iniciar un proceso de mediación para resolver un conflicto? Mediadores profesionales lo explican.

¿Cómo conseguir enamorar para iniciar un proceso de mediación? Esta pregunta que nos hacemos es todo un desafío, no tanto para que se conozca la mediación, como muchas veces rogamos a las administraciones y entidades responsables que lo hagan, como para interiorizar que el futuro que se nos avecina, en el que seguramente muchas personas acudan a una sesión “obligatoria” solo para que conozcan los principios de la mediación e incluso aprovechar la misma para que exista cierta exploración sobre el conflicto, requiere que conozcamos nuestras virtudes y defectos como mediadores, para en nuestra sencillez, hacerles ver que les merece la pena que “se queden”.

Y sí, tenemos respuesta para esta pregunta. Compañeras/os del Foro Internacional de Mediadores Profesionales abren su corazón para contarnos sus pequeños “trucos” para enamorar, que ojalá sirvan para iniciar procesos de mediación en un futuro no muy lejano.

¿Por qué apostar por un proceso de mediación?

Rebeca Yarnold desde Lima (Perú)

“Iniciar un proceso de mediación es un privilegio. Tener la oportunidad de ser protagonistas en la búsqueda a una salida negociada al conflicto, que tienen en este momento, es una oportunidad que vale oro.

Es como poder escoger un traje a medida o aceptar uno hecho en serie. Date la oportunidad de mirar las cosas desde la otra orilla y permite que te acompañe en este viaje que se llama mediación. Te sorprenderás”

Sandra Martí desde Barcelona (España)

«Para conseguir enamorarles y que quieran iniciar el proceso de mediación es imprescindible transmitir tu pasión, confianza y seguridad en el proceso de mediación.

Y que, a través del mensaje enviado, tanto con las palabras empleadas como con la comunicación no verbal, puedan llegar a la convicción que es el camino que les ayudará. Que puedan sentir esa pasión y confianza en la mediación».

Gonzalo Fernández desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

“¡Hola! ¿Dialogamos? ¿Crees que el problema, la ira, el enojo, los resentimientos, lo podemos cambiar por empatía, reconocimiento y comprensión de las necesidades de ambos, búsqueda de soluciones creativas, respeto irrestricto?

Un conflicto es una oportunidad para el encuentro, para dar a conocer la postura propia y para comprender la posición del otro, esa diferencia que aparentemente genera distancia y resquemor es la posibilidad para solucionar el problema mediante el diálogo empleando nuestra inteligencia, nuestras emociones, nuestra creatividad, ahí el mediador es el puente que logra hacer que nos escuchemos y que nos reconozcamos en nuestra esencia más humana la de colaborar y cooperar para beneficio tuyo, mío y de la sociedad. En un proceso de mediación somos protagonistas de acuerdos equitativos y sostenibles, somos constructores de paz. ¡Anímate, dialoguemos! “

Maria Rosaria SpinelliMaria Rosaria Spinelli desde Italia

“Cuando se encuentra un mediador enamorado del arte de la mediación, no se puede evitar enamorarse  de todo el proceso. La sorpresa es la clave de todo.

El mediador logra sorprender a las partes ayudándoles a ver y construir una nueva perspectiva en sus vidas  permitiéndoles ser los protagonistas de su propia historia y acompañándolos en sus nuevos proyectos.

La mediación cuida, escucha y las partes pasan de un estado de malentendido, enojo, sufrimiento, a un estado de bienestar en el que se sienten más fuertes y listos para cambiar su actitud.

En las pocas fases de la mediación también el  tiempo se modifica y se modela y la sensación final de ligereza reemplaza la sensación inicial de pesadez insoportable.¡¡¡A enamorarse de la mediación !!!!!!!”

 

Silvana MillanSilvana Millán desde Mar del Plata (Argentina)

“Estoy perdidamente enamorada de la mediación… ¿Desde cuándo? Allá por el año 1984, en un postgrado de reestructuración de empresas, el maestro Remo Entelman dictó su módulo de Teoría del Conflicto. En una de sus clases magistrales expresaba: “El Sistema Judicial de Resolución de Conflictos a la luz de la Teoría del Conflicto es un método violento, equiparable a lo qué significa la guerra en el ámbito internacional. “

Desde ese momento inicie un camino interior, abracé las distintas formas de gestionar los conflictos más allá de los estrados judiciales. En 1989, comencé formalmente el estudio de la mediación, en 1995 a ejercerla de manera profesional.

La mediación me permite crecer día a día, con ella he recobrado la creatividad, me mantiene humilde, pues aprendí a escuchar más que hablar. Y, sobre todo, desde que formo parte de la comunidad mediadora nacional e internacional mi vida está rodeada de una red de amigos con quienes comparto esta pasión que se alimenta cada día.

La mediación transforma al sujeto mediado y el mediador siente la plenitud al intervenir dando protagonismo a las partes empoderándolas. En la rama del derecho laboral, que ha sido mi especialización anterior he podido corroborar que los conflictos administrados con la mediación propician el diálogo social entre las partes constituyéndose en una herramienta identitaria permitiendo el acceso a la justicia a uno de los colectivos más vulnerables: los trabajadores.

Sí, estoy enamorada de la mediación pues ella es la respuesta apropiada a la problemática de la sociedad actual.”

 alicia millanAlicia Millán desde Buenos Aires (Argentina)

“Hago lo posible para conseguir enamorarles para que quieran iniciar el proceso de mediación porque es sostener desde mi praxis profesional mi propia filosofía de vida, en mi hogar mis padres fueron verdaderos impulsores de la cultura de la concordia,  su ejemplo,  su tenacidad, su convicción  para impulsar la convivencia en armonía han calado muy hondo en mi corazón.

Disfruto  y agradezco la invitación del maestro Javier Ales Sioli a escribir estas ideas porque promueven tanto la reflexión como una mirada retrospectiva a la labor desarrollada como mediadora  que en ocasiones el febril ritmo cotidiano no favorece.

Me encanta compartir porque la mediación permite:

1- Tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la toma de decisiones, pues la libertad está basada en aquella, para transformar y gestionar los conflictos, primero debemos reconocerlos y ello constituye un reto en sí mismo.

2- Asumir que los conflictos no son ni buenos ni malos, que lo que puede ser constructivo o altamente lesivo es el modo de abordarlos.

3-Cambiar la cultura de la confrontación por la de la participación activa, creativa y colaborativa.

4-Fortalecer la estrecha relación que mantiene con el arte, el foco en la parte científica crece y se afianza día a día,  en mi opinión,  no ocurre lo mismo con  el avance en el aspecto que menciono y que tiene según mi criterio medular importancia.

Según Gustave Flaubert, “igualdad es equivalente a  esclavitud” agregaba “es por eso que amo el arte”, análogamente en mediación no hay dos procedimientos iguales dado que comparte con el arte el valor de la transformación, ya que independientemente de facilitar la reciproca satisfacción de intereses de los participantes y la pacifica solución  de sus conflictos  produce  cambios copernicanos en el modo en que las personas perciben y administran los mismos y en definitiva provoca metamorfosis en esas personas y en la manera de relacionarse con los demás.

Esa es la parte artística de la mediación que pone de relieve y jerarquiza  los valores de solidaridad, confianza, respeto,  robusteciendo un factor clave en la interacción humana como lo es la empatía.

En definitiva, me motiva compartir porque la mediación es utopía que muda en realidad esperanzada, genera la ilusión de un luminoso amanecer y promueve la calma de un dorado ocaso que invita a la contemplación después de una intensa jornada, es el puente que parte del dolor por la disputa que ciega hacia  la serenidad de la solucion que recíprocamente co-construyeron los mediados guiados por el-la mediador-a”.

Mirel LegraMirel Legrá de La Habana (Cuba)

“¿Por qué no pensamos juntos en ver el conflicto que se nos presenta, no como un problema en nuestras vidas y sí como una oportunidad? ¿Por qué no valoramos la idea de entender juntos que esta situación suscitada podríamos verla como una oportunidad de cambio personal y social, como la posibilidad de evitar estancamientos y retrocesos en nuestras vidas? ¿Por qué no pensar que esta crisis nos puede permitir conocernos mejor, así como que producto de la misma podemos aprender nuevos y mejores modos o formas de responder o reaccionar a futuras situaciones o problemas similares?

Vamos a emanciparnos, vamos a modificar nuestro paradigma: no vamos a continuar defendiendo la posición de mantenernos tutelados por un tercero, pues definitivamente somos capaces de verificar que con la mediación llegaremos a ese momento de autonomía del individuo, donde no exista miedo de hablar, de ser escuchado, de escuchar y de, en definitiva, poder resolver nuestros conflictos sin la intervención de un tercero ajeno a nuestra realidad. En fin, ¿por qué no ganamos todos?”

maria jose brizMaría José Briz desde Montevideo (Uruguay)

“Considero que la mediación es un espacio donde el vínculo entre las partes se trabaja en manera constructiva y no destructiva. Aquellos padres que se separan con hijos, de apenas tres o cuatro años, van a poder funcionar entre ellos como excelentes abuelos. Aquellos vecinos que recién se mudaron y tienen problemas de convivencia van a poder vivir años sin mudarse armoniosamente.

Aquellos hermanos que a la hora de fallecer su papá se vieron enfrentados y abrumados por los problemas, que afectaron sus vínculos, puedan resolverlos y fortalecer ese vínculo entre hermanos para toda la vida. Aquellos niños que se ven inmersos en problemas de vínculos con sus progenitores en situación de separación complejos entre sus padres que logren a través de la mediación fortalecer el vínculo paterno filial para toda su vida.”

monica casaviejaMónica Casavieja desde Montevideo (Uruguay)

“¿Quién no se enamoraría? Si los invito a tocar las cuerdas que más intensamente vibran en su interior, el interior de las personas, las del amor y el desamor, las del apego y las pérdidas, las de los movimientos expansivos del corazón y sus contrarios de retracción, haciéndolos sentir valiosos, que ellos todo lo pueden. Han llegado hasta aquí por sus propios medios, han sabido en la vida lidiar con los conflictos, con unos más que con otros, pero lo han hecho y seguro gracias a ellos, crecieron como personas.

Hoy como mediadora les voy a acompañar en este proceso a que ustedes resuelvan su conflicto, no lo va a resolver el Juez, que debe aplicar la ley. Lo van a hacer ustedes, con sus tiempos, su forma, sus necesidades e intereses, con sus emociones, recordando cómo eran las cosas cuando todo estaba bien, seguro cuando recorramos este camino sus caras se iluminarán.

Si es una Mediación Familiar, recordaremos cuando se conocieron, cuando nacieron vuestros hijos, si es una Mediación Empresarial, recordaremos cuando comenzaron poniendo en vuestro proyecto todos sus sueños, todas sus ganas.

Juntos dialogaremos, sanaremos y miraremos al futuro, ahorraremos tiempos. Tiempos de suposiciones, de pérdidas económicas, pérdidas de amistades, pérdidas de tiempos compartidos en familia.

Juntos bailando al son de sus compases experimentaremos las fortalezas de cada uno y aunque no lleguemos a un acuerdo seguro habremos aprendido una nueva forma de dialogar, de resolver nuestros conflictos, saldremos fortalecidos, como personas, como mediados y nosotros como mediadores habremos logrado que se enamoren, que tomen este desafío de iniciar el proceso de mediación hoy, lo recomienden a otras personas y vuelvan en otra oportunidad».

antonio perezAntonio Pérez Villalobos desde Guadalajara (México)

“A base de una extraordinaria recepción y apuntar a «¡ya está usted resolviendo!»

Y cuando es necesario buscar. A base de una visita, dos visitas, tres visitas, dosificando la empatía, entregando la honestidad desnuda, abrigándola de la intención simple de hacer «el trabajo limpio», invitando a moverse un tanto de su resguardo, a ponerse cómodo, a permitirse soltar su percepción inicial de mantenerse en la trinchera, seguro con lo perdido y evitar perder más.

Como que miren a los ojos y escuchar también en la mirada una luz de posibilidades al saber que podrá también ganar el estado de serenidad ya desconocido que es su propia paz.

¿Cuanto daría usted por tener tranquilidad en este fragmento de su vida? Tener la calma de saber que ya está mejor, sentir paz y decir estoy bien, estoy contento soy feliz. Y al final decirse asimismo(a) «¡Gracias!”

eva cabraEva Cabra desde Málaga (España)

“¿Cómo conseguir enamorarles? Todo aquello que en algún momento de nuestra vida puede ayudarnos, acaba siendo parte de esta y nos permite querer conocer más de ella. Así un lugar por descubrir, un nuevo sabor, una nueva experiencia, una nueva amistad… nos hacer aventurarnos y termina por enamorarnos. De igual modo ocurre con la mediación. Conocer la mediación (en todos sus ámbitos) es crecer y explorar otra manera de abordar nuestros problemas.

Cuando te la proponen y descubres lo que te puede aportar se abre una nueva posibilidad para poder gestionar tus conflictos, para acercarte al diálogo con aquella/aquellas personas que creías roto, para aquellas cuestiones que un día no se plantearon de la manera adecuada y hoy día se han convertido en un problema que separa. ¿Quién no querría conocerla y enamorarse de ella?»

delia fernadez delgadoDelia Fernández-Delgado desde Murcia (España)

“¿Qué hace que la gente se enganche en mediación?

El saberse escuchado y, sobre todo, que va a poderle decir al otro como se siente.

Me encantaría poder escucharle y entender y que la otra parte (siempre diciendo el nombre) también pueda escucharle, sin prisas, sin interrupciones, porque para mi es muy importante saber qué necesidad tenéis, cada uno de vosotros, en este momento».

pepita cano de pradoPepita Cano de Prado desde Tucumán (Argentina)

“Súbete al tren de la mediación, encontraras un viaje confortable, con indicadores que dicen: respeto, dialogo, escucha, colaboración, opciones, reconocimiento y cambio de mirada».

 

narda bernalNarda Bernal desde Puebla (México)

”Si bien es cierto, hace varios años ya, en México se ha implementado la mediación como mecanismo para la solución pacífica de las controversias, cierto es que todavía en algunas regiones y ciudades cuesta mucho “enamorar” a las personas para iniciar un proceso de esta naturaleza, cuando acuden a las instancias de procuración de justicia y se les ofrece esta forma, realizan preguntas como, ¿si lo van a encerrar? ¿si lo va a regañar? Desde ahí comienza un recorrido en suma interesante, relacionado con lo que las personas conciben como “justicia”.

En mi experiencia la aceptación de la mediación, tiene que ver con un labor que va en distintas vertientes, quizá en primer término la palabra que utilizaría para tratar de englobarlo es “legitimación”. Con ello me refiero que, desde el inicio del proceso al informarles acerca de las bondades que este les ofrece, tienen que mirarse y aceptarse así mismos como personas con un potencial para resolver sus diferencias. Eso para mi no es otra cosa que ir legitimando tanto a la mediación como a las personas que intervienen en su desarrollo, cuando descubren de lo que pueden ser capaces hay un paso significativo para que puedan participar.

Además, es fundamental que más allá de explicar los principios aplicables en el desarrollo de la mediación, es necesario que puedan vivirlos, sentirlos totalmente suyos, eso les empodera de manera positiva y se vuelven verdaderos protagonistas de la solución, pareciera magia, es ahí en donde deciden quedarse”.

ana arroyoAna Arroyo desde Toledo (España)

» El enamoramiento es un proceso egoísta, cada uno de los enamorados busca satisfacer sus deseos con el otro y respecto al otro, y ven en la otra persona lo que ellos quieren ver, oyen lo que quieren oír, y sienten conforme a un patrón preestablecido ( en su niñez, aprendido en su familia, en su circulo social, …), que con el tiempo se modifica respecto al calendario madurativo emocional, social y cultural.

El amor es otra cosa, es aceptación, compromiso, pese a no ver, oír, o sentir lo que realmente deseamos, continuamos amando «a pesar de…» o  «por compensación de…»(otra vez entra el juego el egoísmo).

Dicen que se pierde el egocentrismo inicial con el que nacemos de serie,  a los 7 años de edad, cuando todos comenzamos de lleno un periodo denominado empatía social; pero el ser humano es egoísta por naturaleza, y no se pierde nunca ( falsas modestias aparte); yo soy terriblemente egoísta, y quizás por ello soy muy empática.

La mediación es un proceso de resolución de conflictos destinado a los egoístas, a los que quieren ganar, por que ganan todos, no hay ni un solo perdedor. El acuerdo hace ganar a ambas partes, y por tanto gana el mediador al haber conseguido el propósito final. Además nos ahorra un montón de tiempo y dinero (ideal para tacaños y apresurados). Psicológicamente hace que nos centremos en una solución, y no solo en el problema cual espiral, de modo que nos reconforta mucho más el alma, al buscar muchas más soluciones (finales) a la historia (conflicto), es más creativo y por tanto más entretenido el imaginar muchos y variados finales, que sólo observarnos como el ojo del huracán que no para y no cesa en su evolución sin salida (gira que te gira).

Por tanto, «¡si usted es egoísta su proceso es la mediación!». «Si usted no es egoísta y disfruta viendo felices a los demás sin dañarse usted, su proceso también es la mediación», pero sobre todo, gane usted, gane siempre usted. No deje que sean otros quienes ganen o que lo hagan por ustedes. Sea egoísta y decida qué le hace sentir bien, qué quiere oir, qué quiere ver y, además, siga siendo egoísta y ¡que el contrario hable bien de usted! (eso llena mucho más el ego que el espejo de la madrastra de Blancanieves).

Y es que yo, ¡soy muy egoísta, y muy enamoradiza!»

rosa perezRosa Pérez desde las Islas Canarias (España)

“Enamorar y nos enamoramos de la mediación porque presenta unas ventajas para las partes que sólo la mediación puede ofrecer.

Nos referimos a la posibilidad de «hablar» sobre el asunto que nos preocupa, aumentando así las posibilidades de encontrar nuevas formas de afrontarlo, también a la rapidez en gestionar nuestra incidencia, a la discreción al afrontarlo, a que nos escucha alguien especializado, a lo «universal», siendo usada esta vía en todo el planeta, pudiendo estar nuestros interlocutores en cualquier lugar”.

Sentirnos medidadores para convertir lo sencillo en extraordinario

Amigos, amigas, qué verdadero lujo poder ser parte de vuestra vida profesional, pero que podría decir yo, después de las lecciones de honestidad, trabajo, dedicación, esfuerzo y legitimación que desprendéis. No puedo más que ratificaros, pero sobre todo, que aprendamos a ser y sentirnos mediadores.

Convertir nuestro esfuerzo en verdadera “escuela de mediadores” y conseguir que nuestra profesión se convierta en nuestra pasión y, como siempre digo,  perdemos la noción del tiempo y pasamos a desprender por “nuestros poros” de la piel aquello que a los mediadores y mediadoras nos hace únicos: convertir lo sencillo en extraordinario.

De ello están necesitadas las personas. Ser auténticos lo que nos hace libre. No cabe otra frase: un lujo poder ser el compilador de vuestros “deseos en voz alta”.

Francisco Javier Alés

Francisco Javier Alés

Abogado, Mediador y Profesor de Loyola Executive Education. Director del Diploma del Especialización en Mediación y Gestión de Conflictos, Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales y Director de la Escuela Sevillana de Mediación. Conferenciante y ponente en numerosos foros y universidades. Coautor del Libro "La Magia de la Mediación".

37 thoughts on “¿Cómo conseguir enamorarles para que quieran iniciar un proceso de mediación?

  1. La mediación enamora porque las personas que participan de ella descubren que son respetadas en su individualidad y diferencia y que son escuchadas sin ser juzgadas, pudiendo desarrollar todo su potencial en el protagonismo como partes de un conflicto y de su solución con el acompañamiento de un mediador o mediadora imparcial que facilita la comunicación entre las partes quien cumple su rol también garantizando que todos tengan voz en este espacio. Vale la pena darse la oportunidad de conocer la mediación y experimentar la sensación de sistema restaurativo de vínculos y relaciones. Todos podemos.

  2. La mediación es un procedimiento flexible, porque permite a las partes expresar sus emociones sin barreras procesales, hay más predisposición porque se dialoga con la verdad absoluta y lo más importe está en el acuerdo equitativo. Es el único momento en qué hay una verdadera justicia sin tener que delegarla a un juez que desconoce los verdaderos motivos que esconde un conflicto

  3. Cómo no enamorarse de la La mediación es un procedimiento informal porque permite a las partes expresar sus emociones sin barreras procesales, hay más predisposición porque se dialoga con la verdad absoluta y lo más importe está en el acuerdo equitativo.

  4. tengo una duda en el Peru no existe lo que es la mediacion a que se debe de que no se aplique en ese pais y xq si aplican lo que es la conciliacion y el arbitraje?

  5. Si tuviera un conflicto y acudiera a una mediación, lo primero que tendría en cuenta sería que el profesional que me atendiera supiera ser neutral y objetivo. Creo que esto puede hacer que la parte que se vea desfavorecida este constantemente a la defensiva, y así lo más probable es que finalmente abandonara la mediación.
    Además, me parece importante que el mediador se interese por saber del conflicto. Seguramente si dos personas acuden a mediación, la primera vez le vayan a contar en qué consiste el conflicto será de forma muy breve, y es necesario saber profundizar en él. En mi caso, no me sentiría igual de cómoda contando un conflicto a alguien a quien veo interesada, que a alguien a quien creo que no le interesa, pues a este ultimo intentare abreviárselo, ocultando muchos detalles que quizás sean importante para llegar a un acuerdo.
    Finalmente creo que me gustaría que me atendiera un profesional que me garantice que la solución a la que vamos a llegar va a ser justa y que todas las partes del conflicto vamos a estar satisfechos con el acuerdo y creemos que va a funcionar. Es decir, me refiero que no sea una solución «impuesta» por el mediador, sino que seamos las otras personas y yo, quien lleguemos a ese acuerdo, porque creo que de esta manera todos estaremos satisfechos con el resultado, y de esta manera habrá más probabilidad que la solución se mantenga en el tiempo.

    María Caballero Delgado

  6. En el proceso de mediación, centrado en problemas interpersonales, se ve empapado de emociones contrapuestas, razones ocultas e incluso un enfado irracional. ¿Será la comunicación la solución a sus problemas? Todo parte de la voluntariedad o al menos del intento de querer modificar favorablemente una situación que, entre las partes, no ha desembocado en nada o incluso ha polarizado sus posiciones. De esta forma, enamora el ir separando las piezas del puzzle de cada sujeto, colocarlas en su sitio, sin forzar y dejando que todo fluya. Con ello, empezarán a explicar sus motivos, sintiéndose escuchados y comprendidos tras un período de lucha, posibilitando en mayor medida la mediación y la consensuación de un acuerdo.

  7. A la pregunta de ¿cómo conseguir enamorarles para que quieran iniciar un proceso de mediación?, la figura del mediador debe aportar motivos claros, sencillos y razonables. Como mediadores o futuros mediadores lo principal que debemos conseguir es mostrar una imagen de confianza y transmitir esta idea: «haremos lo que este en nuestra mano para que este proceso finalice con éxito».
    Por otro lado, es primordial que acudan por voluntad propia. Una persona obligada a asistir a este servicio no goza de la motivación necesaria para que se establezca un fin común: llegar a un acuerdo victorioso para ambas partes y duradero. En caso de percibir personas «obligadas», debemos hacerles entender que la mediación es una gran oportunidad para resolver sus conflictos de forma pacífica y que, en caso de que no deseen emprender este camino, no tiene porqué hacerlo.

  8. Para enamorar a las personas para que acudan a mediación es necesario transmitirles que es un proceso informal y totalmente voluntario con el objetivo de resolver un conflicto que se ha ocasionado entre dos partes o más, y que no se necesita resolverse mediante abogados o en los juzgados. Además, comunicarles que es un proceso por el cual se resuelven el 80% de los conflictos familiares, legales, etc.
    Por lo tanto, las personas optan por la mediación ya que no hay que realizar trámites legales, es totalmente voluntario y normalmente, se alcanza un consenso.

  9. Con la finalidad de enamorar a las personas para que acudan a mediación es necesario transmitirles que es un proceso informal y totalmente voluntario con el objetivo de resolver un conflicto que se ha ocasionado entre dos partes o más, y que no se necesita resolverse mediante abogados o en los juzgados. Además, comunicarles que es un proceso por el cual se resuelven el 80% de los conflictos familiares, legales, etc.
    Por lo tanto, las personas optan por la mediación ya que no hay que realizar trámites legales, es totalmente voluntario y normalmente, se alcanza un consenso.

  10. Si algún día me encuentro en una situación en la que tenga que acudir a un profesional me gustaría que este fuera una persona sincera, es decir, que me explique la situación tal y como la ve y cómo considera que puede intentar mediar. Además de sincero debería de ser una persona que conozca su ámbito con profundidad, que esté interesado en crecer día a día, ya que considero que los procesos de mediación son diferentes unos de otros, no hay una regla básica para llevar a cabo el proceso.
    No podemos obviar que el mediador debe ser empático, que entienda la situación en la que estemos o que al menos veamos un interés en querer entendernos. También es importante que sea justo ya que la mediación en un proceso que busca el beneficio de ambas partes involucradas, y para que ambas partes ganen, el mediador también debe de ser creativo ya que muchas soluciones no aparecen a la primera, si no que hay que pensar largo y tendido en cómo conseguir una buena negociación.

  11. Tras reflexionar lo que comentamos en las diferentes sesiones de clase y lecturas de post, considero que si algún día requiero de la ayuda de un mediador, buscaría a una persona que:

    En primer lugar, me transmitiera que se desvive por su profesión ya que, estoy segura que a la a la sesión informativa llegaría con cierta desconfianza y necesitaría que el profesional me transmitiera que estoy en buenas manos. Para considerar que el profesional ama su trabajo, tendría que ver que se siente seguro a la hora de hablar, que proporciona la información necesaria, que en todo momento la sesión es flexible, es decir, que es una sesión en la que todos participemos.

    Además, también me gustaría encontrar a una persona con ciertas habilidades de empatía y de escucha ya que, al fin y al cabo este profesional a lo largo de su trayectoria habrá visto muchos casos muy semejantes al mío, por eso mismo me gustaría que a pesar de saber de antemano las pautas generales que debe seguir, que también muestre interés en mi caso como si fuese el primero y único que ha visto anteriormente. Para completar este punto, me gustaría que el profesional al que acuda tenga dotes de imaginación, es decir, que me proporcione diferentes estrategias para solucionar mi caso, adaptándolas a mi forma de ser y a mis necesidades.

    Por último y no menos importante, me gustaría que el profesional fuera una persona que tuviera un despacho que transmitiera seguridad y calidez ya que, según como tengas distribuido tu zona de trabajo dice mucho de esa persona, de su pasión por las horas que dedica al trabajo y de su forma de trabajar.

  12. Para conseguir llegar a las dos partes, tenemos que ser sinceros, respetuosos, imparciales…pero además de todo estos atributos que coinciden con los de otros profesionales, debemos ser auténticos, dicho a grosso modo nosotros mismos, esto diferencia a un buen profesional de un magnífico profesional, porque cuando alguien te habla ilusionado, eufórico, enamorado sobre algo, te contagia su ilusión y pasión por lo que te esta contando.
    Por lo que creo y llego a la conclusión que la clave más importante para convencer y que el proceso sea más satisfactorio tanto para el profesional como para las dos partes, es que ambas sean claros y auténticos, sin interpretar un papel, o querer agradar a alguien porque a veces puede ocurrir lo contrario, sin perder la profesionalidad.

  13. ¿Cómo enamorar a los clientes para que empiecen un proceso de mediación? Esta pregunta me lleva a reconocer la necesidad de mostrarnos como simples humanos. Creo que es través de la simpleza, la empatía y la dedicación por lo que te gusta hacer, la verdadera manera de enamorar a los demás para que comiencen un trabajo de mediación.
    Además, personalmente, me gustaría encontrarme en un futuro con profesionales de mediación que disfruten trabajando, muestren interés en tus problemas y sean capaces de hacerte ver «la doble cara de la moneda» que tienen todos los conflictos.

    Julia Baro Amieva.

  14. Creo que si pudiera elegir qué clase de mediador me gustaría encontrar en determinado conflicto, optaría por una persona que admire su trabajo y se implique con sus clientes, que no trabaje por el mero hecho de obtener una remuneración. Una persona que sea clara y transparente desde el primer momento, que ofrezca todas las posibilidades y también todas las complicaciones que podemos encontrar durante el camino, ya que una mediación como bien sabemos no depende solo de una parte, si no de todas las implicadas. Creo también que es muy importante por parte del mediador no juzgar y saber escuchar activamente, y por otro lado, considero que él nunca debe de dar la solución al problema en cuestión, pues deben ser los mismo clientes quienes expongan sus necesidades y deseos para que así el mediador con sus normas, se adapte a ello.

  15. Viendo la parte positiva, considero que tener un problema también puede suponer tener una oportunidad. Oportunidad de poder crecer y mejorar como persona, siendo consciente de lo que quieres cambiar y tomando otro punto de vista sobre el asunto.
    Por lo tanto, creo fundamental que el mediador sea ese agente de cambio que te ayude a encontrar una mejora en ese aspecto de tu vida que te atormenta o entorpece. Me gustaría encontrar frente a mi a un profesional comprometido, cercano y dispuesto a guiarme en dicho proceso sintiéndome segura y libre de juicios.

  16. Cuando finalmente acudes a mediación, suele ser por un problema que anteriormente no le has encontrado una solución junto con la otra parte implicada, por lo que suelen ser situaciones desagradables las que se viven, por lo cual al llegar esperas a una persona con cierta calidez humana, que te proyecte confianza y con la que hablar sea fluido y fácil. Además, esperas que sea un proceso ameno, con el que finalmente consigas el objetivo final.
    Por otro lado, cuando la solución cada vez está más cerca y vas viendo desde otra perspectivas las cosas, acabe la mediación resultándote más agradable, un proceso menos doloroso y finalmente, pareciéndote una buena técnica.
    Por último, para enamorar a las personas e inicien este proceso, ademas de tener en cuenta lo comentado anteriormente, debe de sentirse apoyado, en un ambiente de confianza y viendo como el mediador disfruta y es un apasionado de lo que trabaja, de esta forma las personas ven la sesión como la película que no quieres que acabe nunca, y finalmente consiguiendo tú el objetivo, que se enamoren.
    María Rodríguez Vázquez

  17. Tras reflexionar lo que comentamos en las diferentes sesiones de clase y lecturas de post, considero que si algún día requiero de la ayuda de un mediador, buscaría a una persona que:

    En primer lugar, me transmitiera que se desvive por su profesión ya que, estoy segura que a la a la sesión informativa llegaría con cierta desconfianza y necesitaría que el profesional me transmitiera que estoy en buenas manos. Para considerar que el profesional ama su trabajo, tendría que ver que se siente seguro a la hora de hablar, que proporciona la información necesaria, que en todo momento la sesión es flexible, es decir, que es una sesión en la que todos participemos.

    Además, también me gustaría encontrar a una persona con ciertas habilidades de empatía y de escucha ya que, al fin y al cabo este profesional a lo largo de su trayectoria habrá visto muchos casos muy semejantes al mío, por eso mismo me gustaría que a pesar de saber de antemano las pautas generales que debe seguir, que también muestre interés en mi caso como si fuese el primero y único que ha visto anteriormente. Para completar este punto, me gustaría que el profesional al que acuda tenga dotes de imaginación, es decir, que me proporcione diferentes estrategias para solucionar mi caso, adaptándolas a mi forma de ser y a mis necesidades.

    Por último y no menos importante, me gustaría que el profesional fuera una persona que tuviera un despacho que transmitiera seguridad y calidez ya que, según como tengas distribuido tu zona de trabajo dice mucho de esa persona, de su pasión por las horas que dedica al trabajo y de su forma de trabajar.

  18. Si alguna vez me encuentro en una situación donde requiero de la ayuda de un mediador, me gustaría que fuese una persona que fuese capaz de calmar mis inquietudes.

    Creo que el arma principal de un mediador es el habla, la comunicación, y personalmente soy una persona que cree que hablando: todos somos capaces de entendernos. Es por ello que una de las características fundamentales que veo que debe tener un mediador, es el hecho de saber comunicarse, de saber decir cuál es el problema y de hacer ver a las dos partes que opciones hay para resolver esta cuestión. Es decir, que sea capaz de aclarar ideas, ser específico y no irse por las ramas o tratar temas que no son el asunto en cuestión (asuntos que no sean relevantes). Asimismo, no me gustaría encontrarme con un profesional que para resolver el conflicto usará tecnicismos, sino una persona que fuese capaz de transmitir todos sus conocimientos en un lenguaje fácil de entender.

    Por otro lado, creo que un mediador debe saber crear un buen ambiente, un lugar de confianza, confidencialidad, donde ambas partes puedan hablar entre sí, y donde el conflicto poco a poco se vea menos cómo un problema y más cómo una oportunidad.

  19. Tras haber leído el post junto a la información que he adquirido durante las clases acerca de la mediación, querría comentar los valores que me gustaría poder observar en el profesional que se encargaría de llevar mi caso.

    En primer lugar, me gustaría dar con una persona segura de si misma y que su trabajo sea su vocación. El motivo por el que expongo estas dos cualidades como primeras es debido a que, durante la charla informativa, me gustaría dar con un mediador/a que se muestre seguro con el trabajo que realiza o va a realizar, al igual que es fundamental que transmita que siente devoción por lo que hace. Ambas cosas depositarían sobre mi tranquilidad de saber que me encuentro en buenas manos.

    Sinceridad, es un valor que también reclamaría en el profesional puesto que me gustaría que fuese sincero, tanto para expresarme el lado bueno, como el lado malo del problema que planteo en consulta. Este valor también otorga la capacidad de poder discriminar aquellos casos en los que el mediador/a no se encuentre con la capacidad suficiente como para ejecutar la mediación.

    Empatía, es otro rasgo de vital importancia puesto que muchas veces en la mediación se pueden dar problemas en los que se requiere cierta delicadeza y si se carece de ella, puede agravar la situación entre el mediador y el paciente. La empatía también es importante para establecer la base de la confianza entre el paciente y el profesional.

    La capacidad de escucha es otro rasgo importante que se puede relacionar con la empatía, puesto que, si el mediador tiene la capacidad de escuchar los dilemas expuesto por parte del paciente, es mucho más fácil poder llegar a empatizar con él, y hacer así la mediación mucho más sencilla.

  20. Si en algún punto de mi vida necesito la figura de un mediador me gustaría encontrar a alguien comprometido con su profesión, que ame lo que hace y sea capaz de transmitirlo. En la primera sesión informativa sería tranquilizador que el mediador explicará de forma clara y con confianza de qué trata la mediación. Ya que siendo un servicio relativamente nuevo y desconocido, iría nerviosa y sin saber exactamente que esperar. Además, es importante que sea cálido y empático, que esté a disposición de resolver el problema y consiga darle la importancia y el tiempo que se merece. También, el hecho de recibir cierta seguridad por su parte y escuchar que puede ayudarme sería reconfortante, pues en la mayoría de las ocasiones cuando las personas acuden a la mediación están desesperadas. Es fundamental que el profesional sea capaz de acotar la distancia entre las partes enfrentadas y ayudar a que haya un entendimiento mutuo. Por último, creo que también es importante que sea auténtico y no se obligue a ser tan correcto que al final acabe siendo un robot frío y distante que sigue el procedimiento rutinario.

  21. “La mediación es un proceso en la gestión de un conflicto por el que expertos ayudan a las partes enfrentadas en la búsqueda de sus propios acuerdos”. (J. Alés)
    Cuando las personas acuden a mediación se encuentran dominadas por sentimientos negativos (ira, rabia, desesperanza, etc), buscan a alguien que pueda solucionar el conflicto que para ellos es imposible resolver. Por eso, considero que les gustaría encontrar a una persona empática, sabía y creativa.
    Pienso que les gustaría encontrar a una persona agradable, que les ayude a evadirse de la continua tensión a la que deben estar sometidos, y al mismo tiempo de confianza. Alguien con el que se puedan abrir y contar sus problemas de forma sincera, sin miedo a que eso pueda perjudicar la resolución de su conflicto al favor del opuesto, siendo, por lo tanto, una persona objetiva. Que les ayude a plantear diferentes alternativas y formas para resolver el problema. Consiguiendo crear un ambiente de seguridad donde crecer, abrirse, aprender a saber que es lo que ellos realmente desean y escuchar a la otra parte, consiguiendo llegar a una resolución favorable para ambos, con la ayuda del mediador.
    Por esto, considero que desean encontrar una persona y ambiente agradable, de confianza y objetivo, que les aporte seguridad, tanto para abrirse y expresar sus pensamientos, como para saber que se están poniendo en manos de un experto que va a saber como guiarlos de forma adecuada.

  22. Ante un posible conflicto, me gustaría acudir a un profesional de la mediación que sea capaz de transmitirme confianza y tranquilidad, ya que cuando una persona acude por primera vez a un entorno desconocido, el mediador tiene un papel fundamental en hacer que las personas se sientan “como en casa”. Haciéndoles sentir también que han hecho bien en venir y que si ponen de su parte, se podrá llegar a un mutuo acuerdo donde ambas partes salgan beneficiadas. También, me gustaría encontrar a un mediador que sea transparente, sincero, atento, empático, auténtico y genuino. Una persona con la que sea fácil comunicarse, que sepa como traducir a la otra persona lo que nosotros no somos capaces de explicarle y sobre todo, alguien que haga su trabajo porque le gusta. Si al mediador le encanta lo que hace y su trabajo, esto influirá positivamente en la seguridad y confianza que se le transmite a los clientes, y por ello, el proceso de mediación tendrá mayor éxito.

  23. El proceso de negociación es un camino apasionante pero duro a la vez para todas las partes implicadas. Cuando hablamos de enamoramiento inmediatamente se nos enciende el piloto automático y pensamos en el amor, en las relaciones de pareja. Sin embargo, la palabra enamoramiento tiene otras muchas connotaciones, entre ellas la pasión por algo; pero esta vez nos vamos a centrar en como enamorar a nuestros clientes del proceso de mediación, con el objetivo de que quieran iniciarlo.

    Considero que algo fundamental para conseguir enamorarles de esto, es hacerles ver las consecuencias positivas que se pueden extraer de él. Así como, transmitirles la pasión que tiene el profesional sobre este tema.

    En mi caso, para que un mediador me enamorase de este proceso, tendría que tener delante a un profesional transparente, cercano y real, que se muestra tal y como es en su vida diaria. Además, tendría que tener un lenguaje claro, y una comunicación colaborativa en todo momento, haciéndome participe de este proceso. Otro aspecto que importante sería que mostrase interés en el conflicto e intentara ayudarnos como si de un problema suyo se tratase, es decir, que no lo vea como un puro negocio, del que obtiene un beneficio exclusivamente económico.

    Finalmente, algunas características y habilidades sociales que para mi sería imprescindibles como mediador sería: ser equitativo, imparcial, objetivo, respetuoso, empático y confidente, entre otras.

  24. Para conseguir una buena alianza con los clientes desde el primer momento de la sesión, se requiere de una gran empatía, confianza y respeto mutuo. A parte de esto, el mediador debe de reflejar una figura totalmente neutra e imparcial para ambas partes y ejercer de »traductor» para que la comunicación entre ambas partes involucradas sea entendible y fluida, ya que la comunicación es un factor muy importante a la hora de la resolución de conflictos. Como punto final me gustaría señalar que además de lo ya dicho anteriormente, a la hora de »enamorar» a los clientes, un mediador debe de transmitir interés, seguridad y profesionalidad.

  25. Si en algún momento de mi vida tuviese la necesidad de acudir a un mediador por la existencia de un problema, trataría de buscar a una persona cercana, que desde el primer momento que contacte con él o ella me transmita esa cercanía y confianza que me haga contratar su servicio, ya que creo que una primera impresión es fundamental para decidir si es esa persona la que estás buscando para que te ayude a solucionar tu problema.
    Por otra parte, considero que la sencillez y la naturalidad de una persona dicen mucho de ella y hace que refuerce lo anteriormente dicho, es decir, la confianza.
    Por último, muchos de nosotros ya sabemos que es la mediación de forma más específica porque lo hemos tratado en clase pero puede haber gente que no lo tenga muy claro. Entonces si no contara con esa información, me gustaría que en el primer día, en la sesión informativa, el mediador nos explicara de una manera sencilla en que consiste la mediación y como vamos a desarrollarla por ejemplo el número de sesiones a la semana, si la mediación se haría por separado o en conjunto y ese tipo de cosas.

  26. Nada más empezar a leer me ha sorprendido la comparación que realiza Rebeca Yarnold, en la que compara la mediación con un proceso tan rutinario como es escoger prendas de vestir: “Es como poder escoger un traje a medida o aceptar uno hecho en serie”. Me parece que es justo lo que atrae o puede atraer a una persona hacia la mediación. La justicia se basa en unas leyes escritas para toda la sociedad. Es el papel del juez y del abogado, el de adaptar cada ley a la situación que se presenta ante ellos. Aún cuando se estudia cada problemática de manera particular, es un abogado el que lucha por lo que tú quieres, y un juez el que dictamina sin más lo que considera. Desde la mediación, eres un pilar básico, además de activo, para conseguir tu propia meta, por ello, me parece indispensable que en la mediación, el profesional te haga sentir empoderado. Nada rutinario y común como los miles de casos que se encuentra un juez o defiende un abogado. No se trata de menospreciar su trabajo, simplemente, en determinadas situaciones, tal vez sea de más ayuda ser un agente activo en el trabajo de tus propios intereses.
    Ante un profesional de la mediación me gustaría percibir también entusiasmo por prestarnos su ayuda. Interés hacia la problemática que se plantee. Me gustaría, sin ir más allá de lo profesional, que haga suya cada cuestión a tratar. Que no caiga en la costumbre que le ha brindado cada caso de su trayectoria profesional, que cada problema sea un desafío y le haga iniciar, de igual manera, nuevos retos para sí mismo. En definitiva, que tenga pasión y ganas de trabajar.

    Carmen García Navarro

  27. Para apostar por un proceso de mediación creo que principalmente es que las partes quieran y den todo lo que ellas puedan, utilizando la empatía a poder ser, llegando a ofrecer su compromiso y la aceptación, por el contrario este método extrajudicial de resolución de conflicto sería inviable e imposible.
    Así las ventajas de la mediación serían enormes, se llega a un acuerdo y »todos ganan». También es mucho más económico y más rápido. Se mira hacia el futuro y por el bien de todos, llegando a un acuerdo que intente beneficiar a todas las partes, llegando a la mejor solución posible y aportando perspectivas nuevas de resolución del conflicto.
    Por otro lado, es muy importante la confianza y la tranquilidad que nos transmita el profesional, así las partes podremos ser más conscientes y coherentes.

  28. Si algún día, preciso de un mediador me gustaría que fuese de la siguiente manera.

    En primer lugar, me gustaría una persona que supiese escuchar, que yo le contase mi problema y supiese escucharme hasta el final sin prejuicios y sin imponer su opinión. En segundo lugar, quisiera encontrarme con una persona que empatizara conmigo y entendiese por lo que estoy pasando, sin que esa persona piense que es una tontería. También sería muy importante para mí que esa persona me transmitiese paz y confianza, por si en algún momento de las sesiones necesito esas características dichas. Y por último, es primordial que sea un buen profesional, que conozca su ámbito de trabajo y sepa como actuar ante causas difíciles.

  29. Si tuviera que acudir a la mediación, me gustaría encontrarme con un profesional que tuviera interés en conocerme como persona (además de mi problema) tanto a mí como a la otra parte, es decir, que pudiéramos tener la confianza suficiente para trabajar en ello y trasmitir cualquier inquietud o necesidad sin problema alguno, como si de socios se tratara.
    Me gustaría que el mismo, mostrara su compromiso con el proceso de mediación y negociación, que tuviera la capacidad de involucrarse de la mejor manera posible adaptándose a ambas partes, que fuese objetivo, analítico y asertivo.
    Es cierto que es muy importante no juzgar en este proceso y ser neutral, pero a mí, personalmente, me gustaría que el profesional me hablara sin tapujos y me pusiera las cartas sobre la mesa, tanto si hay muchas soluciones como si hubiese pocas o como si tuviera que poner más de mi parte para llegar al objetivo que tenemos en mente.

  30. Los conflictos y las disputas es algo que vivimos de todas las formas posibles, hay veces que son suaves, otras que se llega a un punto en común con facilidad, algunas que son dolorosas pero se dejan estar y así de mil maneras diferentes. Pero cuando llega a un punto en el que no se puede olvidar y se necesita poner solución es de agradecer tener opciones sobre la mesa.

    La mediación ofrece esa pizca de calidez humana, esa sensación de no estar siendo juzgado sino escuchado y sobre todo esa necesidad de dar una oportunidad al entendimiento mutuo que favorezca los intereses sin dejar de lado las relaciones interpersonales y los sentimientos.

    Por eso pienso que es una opción que ayuda a cooperar para solucionar el conflicto en común, con un profesional que ofrece sus servicios y soluciones pero aportando responsabilidad y poder de estas decisiones a las partes implicadas, sin dejarlas de lado sino haciéndolas parte activa e imprescindible del proceso.

    Por último también creo que parte del atractivo de la mediación es la sensación de control que te genera saber que si en algún momento no hay forma de llegar a un acuerdo, siempre puedes tomarte tú tiempo y reflexionar sobre tus necesidades y las demás opciones. No es obligatorio, nadie te impone nada sino tú eres el que decide de manera voluntaria junto con la otra persona, y esa percepción de libertad dista mucho de las otras opciones.

  31. Pienso que la mediación, en muchos casos, es una alternativa a situaciones que podrían ser notablemente más perjudiciales para las partes, siempre y cuando éstas, se vean envueltas en un conflicto de intereses, pero estén dispuestas a llegar a un punto en común de una manera más “sana”, evitando recurrir a un proceso judicial. En ocasiones, el interés de querer llegar a un punto en común viene dado por el hecho de que las partes implicadas tengan un vínculo afectivo, y que este conflicto de intereses no afecte en la medida de lo posible, a ese vínculo. Como aclaración, me gustaría comentar que sé que se puede elegir la mediación como medio de solución a un conflicto por muchas otras razones, pero he visto oportuno centrarme en esta para este caso.
    Con lo anterior, pretendo destacar el importante papel que tienen muchas veces las emociones en un proceso de negociación, y que, en mi caso, por como yo soy, sé que es algo que me gustaría que el mediador tuviese en cuenta, por la relevancia que tienen para mí. Por ello, si me viese en la situación de tener que recurrir a este proceso para solucionar un conflicto, tendría muy en cuenta, que la persona mediadora entre las partes destacase por su empatía y sinceridad. Con la empatía, centrándose en ponerse en el lugar de las partes, empatizando con ellos y entendiendo sus emociones, facilitando así el proceso. Y con la sinceridad, transmitiendo seguridad y confianza, para que el proceso sea lo más llevadero posible.

  32. Después de leer el post y junto con la información dada en clase, si tuviera que acudir a mediación, me gustaría encontrar un profesional cualificado, apasionado por su profesión, con recursos suficientes para llevar un proceso de mediación donde pueda ayudarme a encontrar una solución al problema que demando. Para ello, creo que sería necesario que en la primera sesión me informase en que va a consistir el proceso de mediación, junto con la confidencialidad y que me trasmitiera confianza para ponerme en sus manos.

    Por otro lado, creo que es importante que el profesional tuviera capacidad de escucha activa y empatía, creando un buen ambiente donde las dos partes nos sentamos tranquilos y seguros para llegar a un acuerdo.

    Por último, también creo que sería necesario que el profesional fuera creativo y que me proporcionase diferentes alternativas para que las dos partes podamos llegar al mejor acuerdo.

  33. Si tuviera que acudir a mediación en un futuro considero de gran relevancia encontrarme con un profesional con vocación y con ganas de seguir un proceso constructivo con ambas partes.

    Además, tal y como dicen algunos profesionales en el blog es importante también una escucha activa y cierta empatía por parte del mediador, que promueva el sentido de confianza entre las partes y que produzca cierto avance en el proceso de mediación. Esta empatía no debe acercarse más a una parte que a otra, en una mediación esperaría que el mediador fuera neutral.

    Considero que Pepita Cano de Prado desde Tucumán (Argentina) redacta muy bien en su post todo lo que tiene que fomentar un mediador: “Súbete al tren de la mediación, encontraras un viaje confortable, con indicadores que dicen: respeto, dialogo, escucha, colaboración, opciones, reconocimiento y cambio de mirada». Es decir, creo necesario en el mediador que tenga respeto por ambas partes, que en el proceso se promueva un diálogo pacífico y una colaboración tanto del mediador como de ambas partes, una escucha activa y la posibilidad de diferentes opciones y puntos de vista que puede conllevar el proceso de mediación y, mediante todo esto, se podrá llegar a una adecuada solución final.

  34. Enamorarse es una palabra curiosa para usar en estos casos, pero muy adecuada, pues el amor no es algo fácil, no siempre tiene el final que queríamos o que esperábamos que tuviese, sin embargo; disfrutamos del proceso y le dedicamos mucho tiempo, en ocasiones sin importar lo que pase después.
    Esas características son las que debería de tener toda mediación, pues a veces no se llega a un acuerdo. Es un proceso complejo al que hay que dedicarle tiempo, pero al final lo importante es el camino que se ha seguido y cómo se han acercado las partes.
    El mediador o la mediadora debe ser capaz de que las distintas partes confíen plenamente en él o ella, ya que la confianza es algo muy importante en este ‘enamoramiento’. Personalmente creo que esto se puede conseguir si al ir a una mediación el o la profesional se muestra empático, con escucha activa, seguro de lo que dice, experto en la materia y respetuoso. Además debe ser objetivo y ser sincero con las partes. De esta manera podrá enseñarles que, como dice J.Ales, ‘Hay que dedicarle tiempo, tanto a las cosas buenas como a las malas’. Una vez que entiendan esto será más fácil mediar, pues ya no estarán centrados en el resultado, si no en el proceso y lo que pueden sacar de este.
    Además, también estoy muy de acuerdo con lo que nos cuenta Maria Rosaria Spinelli desde Italia que “El mediador logra sorprender a las partes ayudándoles a ver y construir una nueva perspectiva en sus vidas permitiéndoles ser los protagonistas de su propia historia y acompañándolos en sus nuevos proyectos.” Ya que creo que esto caracteriza mucho a un buen mediador.

  35. Dentro de la medición, la relación cliente-mediador es la clave para que funcione la resolución del conflicto al igual que en la Psicología ya que es esencial para que funcionen las sesiones.
    Desde mi punto de vista para que me enamore el proceso de mediación a mí como clienta se tendría que desarrollar una relación de calidad y cercanía aunque siempre profesional.
    También, como clienta para mí es importante la sinceridad si a lo largo de las sesiones el mediador ve que no hay evolución, es importante que tenga integridad para reconocerlo y pueda derivarme a otro profesional.
    Por último, es imprescindible que como clienta una no se sienta juzgada o menospreciada por la causa que vaya al mediador, ya que el trabajo se dificulta al sentir el cliente un prejuicio sobre él y el proceso de la resolución del conflicto se ralentiza.
    En conclusión para que yo me quede en el proceso de mediación es importante para mí la objetividad, sinceridad y cercanía.

  36. Desde mi más sincera opinión, antes de haber tenido la mediación como asignatura no conocía siquiera su existencia, no obstante, ahora que la conozco al menos mínimamente, estoy segura de que acabaré de alguna manera de la mano con ella por lo que expongo a continuación:

    Dado que estudio psicología, al leer los comentarios de los profesionales de la mediación que aquí se dejan ver, me es imposible no recordar distintos procesos psicológicos por los que pasamos los humanos. Por lo tanto, estoy orgullosa de que a raíz de procesos psicológicos que hoy en día se conocen, se pueda haber creado otra disciplina más que sirva, en este caso, para resolver conflictos, pero de una manera verdaderamente humana.

    Me gustaría validar, de este modo, todos aquellos comentarios del tipo: » si tú te enamoras de la mediación, ellos se enamorarán», dado que, en cierto modo esto es realidad por efectos conocidos en la psicología como la profecía autocumplida. Eres tú, como mediador/a, la persona que sabe y siente sobre la mediación y que tiene que transmitir eso mismo a las otras dos partes, además de, al mismo tiempo, intentar con todas tus herramientas posibles que acaben llegando a un acuerdo y que se lleven la mediación como una posibilidad nueva en sus vidas.

    Además, me gustaría seguir haciendo hincapié en que para trabajar y ser realmente un mediador, es necesaria la psicología, ya que ésta ciencia es lo que hay por detrás de cualquier trato humano y de cualquier cambio de perspectiva a través del diálogo (reformulación cognitiva).

    Por último, me gustaría finalizar comentando que dicho enamoramiento de la mediación, el cual creo necesario en todos los campos, debe también complementarse con más medios y herramientas de resolución de conflictos, dado que, como ya se explicó en clase, no siempre se puede ya que las dos partes, no siempre están dispuestas y existen demasiadas variables de por medio. Por lo tanto, una vez más, reivindico la complementariedad de diferentes métodos para la resolución de cualquier conflicto.

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