¿Cómo conseguir enamorarles para que quieran iniciar un proceso de mediación?

¿Por qué iniciar un proceso de mediación para resolver un conflicto? Mediadores profesionales lo explican.

¿Cómo conseguir enamorar para iniciar un proceso de mediación? Esta pregunta que nos hacemos es todo un desafío, no tanto para que se conozca la mediación, como muchas veces rogamos a las administraciones y entidades responsables que lo hagan, como para interiorizar que el futuro que se nos avecina, en el que seguramente muchas personas acudan a una sesión “obligatoria” solo para que conozcan los principios de la mediación e incluso aprovechar la misma para que exista cierta exploración sobre el conflicto, requiere que conozcamos nuestras virtudes y defectos como mediadores, para en nuestra sencillez, hacerles ver que les merece la pena que “se queden”.

Y sí, tenemos respuesta para esta pregunta. Compañeras/os del Foro Internacional de Mediadores Profesionales abren su corazón para contarnos sus pequeños “trucos” para enamorar, que ojalá sirvan para iniciar procesos de mediación en un futuro no muy lejano.

¿Por qué apostar por un proceso de mediación?

Rebeca Yarnold desde Lima (Perú)

“Iniciar un proceso de mediación es un privilegio. Tener la oportunidad de ser protagonistas en la búsqueda a una salida negociada al conflicto, que tienen en este momento, es una oportunidad que vale oro.

Es como poder escoger un traje a medida o aceptar uno hecho en serie. Date la oportunidad de mirar las cosas desde la otra orilla y permite que te acompañe en este viaje que se llama mediación. Te sorprenderás”

Sandra Martí desde Barcelona (España)

«Para conseguir enamorarles y que quieran iniciar el proceso de mediación es imprescindible transmitir tu pasión, confianza y seguridad en el proceso de mediación.

Y que, a través del mensaje enviado, tanto con las palabras empleadas como con la comunicación no verbal, puedan llegar a la convicción que es el camino que les ayudará. Que puedan sentir esa pasión y confianza en la mediación».

Gonzalo Fernández desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

“¡Hola! ¿Dialogamos? ¿Crees que el problema, la ira, el enojo, los resentimientos, lo podemos cambiar por empatía, reconocimiento y comprensión de las necesidades de ambos, búsqueda de soluciones creativas, respeto irrestricto?

Un conflicto es una oportunidad para el encuentro, para dar a conocer la postura propia y para comprender la posición del otro, esa diferencia que aparentemente genera distancia y resquemor es la posibilidad para solucionar el problema mediante el diálogo empleando nuestra inteligencia, nuestras emociones, nuestra creatividad, ahí el mediador es el puente que logra hacer que nos escuchemos y que nos reconozcamos en nuestra esencia más humana la de colaborar y cooperar para beneficio tuyo, mío y de la sociedad. En un proceso de mediación somos protagonistas de acuerdos equitativos y sostenibles, somos constructores de paz. ¡Anímate, dialoguemos! “

Maria Rosaria SpinelliMaria Rosaria Spinelli desde Italia

“Cuando se encuentra un mediador enamorado del arte de la mediación, no se puede evitar enamorarse  de todo el proceso. La sorpresa es la clave de todo.

El mediador logra sorprender a las partes ayudándoles a ver y construir una nueva perspectiva en sus vidas  permitiéndoles ser los protagonistas de su propia historia y acompañándolos en sus nuevos proyectos.

La mediación cuida, escucha y las partes pasan de un estado de malentendido, enojo, sufrimiento, a un estado de bienestar en el que se sienten más fuertes y listos para cambiar su actitud.

En las pocas fases de la mediación también el  tiempo se modifica y se modela y la sensación final de ligereza reemplaza la sensación inicial de pesadez insoportable.¡¡¡A enamorarse de la mediación !!!!!!!”

 

Silvana MillanSilvana Millán desde Mar del Plata (Argentina)

“Estoy perdidamente enamorada de la mediación… ¿Desde cuándo? Allá por el año 1984, en un postgrado de reestructuración de empresas, el maestro Remo Entelman dictó su módulo de Teoría del Conflicto. En una de sus clases magistrales expresaba: “El Sistema Judicial de Resolución de Conflictos a la luz de la Teoría del Conflicto es un método violento, equiparable a lo qué significa la guerra en el ámbito internacional. “

Desde ese momento inicie un camino interior, abracé las distintas formas de gestionar los conflictos más allá de los estrados judiciales. En 1989, comencé formalmente el estudio de la mediación, en 1995 a ejercerla de manera profesional.

La mediación me permite crecer día a día, con ella he recobrado la creatividad, me mantiene humilde, pues aprendí a escuchar más que hablar. Y, sobre todo, desde que formo parte de la comunidad mediadora nacional e internacional mi vida está rodeada de una red de amigos con quienes comparto esta pasión que se alimenta cada día.

La mediación transforma al sujeto mediado y el mediador siente la plenitud al intervenir dando protagonismo a las partes empoderándolas. En la rama del derecho laboral, que ha sido mi especialización anterior he podido corroborar que los conflictos administrados con la mediación propician el diálogo social entre las partes constituyéndose en una herramienta identitaria permitiendo el acceso a la justicia a uno de los colectivos más vulnerables: los trabajadores.

Sí, estoy enamorada de la mediación pues ella es la respuesta apropiada a la problemática de la sociedad actual.”

 alicia millanAlicia Millán desde Buenos Aires (Argentina)

“Hago lo posible para conseguir enamorarles para que quieran iniciar el proceso de mediación porque es sostener desde mi praxis profesional mi propia filosofía de vida, en mi hogar mis padres fueron verdaderos impulsores de la cultura de la concordia,  su ejemplo,  su tenacidad, su convicción  para impulsar la convivencia en armonía han calado muy hondo en mi corazón.

Disfruto  y agradezco la invitación del maestro Javier Ales Sioli a escribir estas ideas porque promueven tanto la reflexión como una mirada retrospectiva a la labor desarrollada como mediadora  que en ocasiones el febril ritmo cotidiano no favorece.

Me encanta compartir porque la mediación permite:

1- Tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la toma de decisiones, pues la libertad está basada en aquella, para transformar y gestionar los conflictos, primero debemos reconocerlos y ello constituye un reto en sí mismo.

2- Asumir que los conflictos no son ni buenos ni malos, que lo que puede ser constructivo o altamente lesivo es el modo de abordarlos.

3-Cambiar la cultura de la confrontación por la de la participación activa, creativa y colaborativa.

4-Fortalecer la estrecha relación que mantiene con el arte, el foco en la parte científica crece y se afianza día a día,  en mi opinión,  no ocurre lo mismo con  el avance en el aspecto que menciono y que tiene según mi criterio medular importancia.

Según Gustave Flaubert, “igualdad es equivalente a  esclavitud” agregaba “es por eso que amo el arte”, análogamente en mediación no hay dos procedimientos iguales dado que comparte con el arte el valor de la transformación, ya que independientemente de facilitar la reciproca satisfacción de intereses de los participantes y la pacifica solución  de sus conflictos  produce  cambios copernicanos en el modo en que las personas perciben y administran los mismos y en definitiva provoca metamorfosis en esas personas y en la manera de relacionarse con los demás.

Esa es la parte artística de la mediación que pone de relieve y jerarquiza  los valores de solidaridad, confianza, respeto,  robusteciendo un factor clave en la interacción humana como lo es la empatía.

En definitiva, me motiva compartir porque la mediación es utopía que muda en realidad esperanzada, genera la ilusión de un luminoso amanecer y promueve la calma de un dorado ocaso que invita a la contemplación después de una intensa jornada, es el puente que parte del dolor por la disputa que ciega hacia  la serenidad de la solucion que recíprocamente co-construyeron los mediados guiados por el-la mediador-a”.

Mirel LegraMirel Legrá de La Habana (Cuba)

“¿Por qué no pensamos juntos en ver el conflicto que se nos presenta, no como un problema en nuestras vidas y sí como una oportunidad? ¿Por qué no valoramos la idea de entender juntos que esta situación suscitada podríamos verla como una oportunidad de cambio personal y social, como la posibilidad de evitar estancamientos y retrocesos en nuestras vidas? ¿Por qué no pensar que esta crisis nos puede permitir conocernos mejor, así como que producto de la misma podemos aprender nuevos y mejores modos o formas de responder o reaccionar a futuras situaciones o problemas similares?

Vamos a emanciparnos, vamos a modificar nuestro paradigma: no vamos a continuar defendiendo la posición de mantenernos tutelados por un tercero, pues definitivamente somos capaces de verificar que con la mediación llegaremos a ese momento de autonomía del individuo, donde no exista miedo de hablar, de ser escuchado, de escuchar y de, en definitiva, poder resolver nuestros conflictos sin la intervención de un tercero ajeno a nuestra realidad. En fin, ¿por qué no ganamos todos?”

maria jose brizMaría José Briz desde Montevideo (Uruguay)

“Considero que la mediación es un espacio donde el vínculo entre las partes se trabaja en manera constructiva y no destructiva. Aquellos padres que se separan con hijos, de apenas tres o cuatro años, van a poder funcionar entre ellos como excelentes abuelos. Aquellos vecinos que recién se mudaron y tienen problemas de convivencia van a poder vivir años sin mudarse armoniosamente.

Aquellos hermanos que a la hora de fallecer su papá se vieron enfrentados y abrumados por los problemas, que afectaron sus vínculos, puedan resolverlos y fortalecer ese vínculo entre hermanos para toda la vida. Aquellos niños que se ven inmersos en problemas de vínculos con sus progenitores en situación de separación complejos entre sus padres que logren a través de la mediación fortalecer el vínculo paterno filial para toda su vida.”

monica casaviejaMónica Casavieja desde Montevideo (Uruguay)

“¿Quién no se enamoraría? Si los invito a tocar las cuerdas que más intensamente vibran en su interior, el interior de las personas, las del amor y el desamor, las del apego y las pérdidas, las de los movimientos expansivos del corazón y sus contrarios de retracción, haciéndolos sentir valiosos, que ellos todo lo pueden. Han llegado hasta aquí por sus propios medios, han sabido en la vida lidiar con los conflictos, con unos más que con otros, pero lo han hecho y seguro gracias a ellos, crecieron como personas.

Hoy como mediadora les voy a acompañar en este proceso a que ustedes resuelvan su conflicto, no lo va a resolver el Juez, que debe aplicar la ley. Lo van a hacer ustedes, con sus tiempos, su forma, sus necesidades e intereses, con sus emociones, recordando cómo eran las cosas cuando todo estaba bien, seguro cuando recorramos este camino sus caras se iluminarán.

Si es una Mediación Familiar, recordaremos cuando se conocieron, cuando nacieron vuestros hijos, si es una Mediación Empresarial, recordaremos cuando comenzaron poniendo en vuestro proyecto todos sus sueños, todas sus ganas.

Juntos dialogaremos, sanaremos y miraremos al futuro, ahorraremos tiempos. Tiempos de suposiciones, de pérdidas económicas, pérdidas de amistades, pérdidas de tiempos compartidos en familia.

Juntos bailando al son de sus compases experimentaremos las fortalezas de cada uno y aunque no lleguemos a un acuerdo seguro habremos aprendido una nueva forma de dialogar, de resolver nuestros conflictos, saldremos fortalecidos, como personas, como mediados y nosotros como mediadores habremos logrado que se enamoren, que tomen este desafío de iniciar el proceso de mediación hoy, lo recomienden a otras personas y vuelvan en otra oportunidad».

antonio perezAntonio Pérez Villalobos desde Guadalajara (México)

“A base de una extraordinaria recepción y apuntar a «¡ya está usted resolviendo!»

Y cuando es necesario buscar. A base de una visita, dos visitas, tres visitas, dosificando la empatía, entregando la honestidad desnuda, abrigándola de la intención simple de hacer «el trabajo limpio», invitando a moverse un tanto de su resguardo, a ponerse cómodo, a permitirse soltar su percepción inicial de mantenerse en la trinchera, seguro con lo perdido y evitar perder más.

Como que miren a los ojos y escuchar también en la mirada una luz de posibilidades al saber que podrá también ganar el estado de serenidad ya desconocido que es su propia paz.

¿Cuanto daría usted por tener tranquilidad en este fragmento de su vida? Tener la calma de saber que ya está mejor, sentir paz y decir estoy bien, estoy contento soy feliz. Y al final decirse asimismo(a) «¡Gracias!”

eva cabraEva Cabra desde Málaga (España)

“¿Cómo conseguir enamorarles? Todo aquello que en algún momento de nuestra vida puede ayudarnos, acaba siendo parte de esta y nos permite querer conocer más de ella. Así un lugar por descubrir, un nuevo sabor, una nueva experiencia, una nueva amistad… nos hacer aventurarnos y termina por enamorarnos. De igual modo ocurre con la mediación. Conocer la mediación (en todos sus ámbitos) es crecer y explorar otra manera de abordar nuestros problemas.

Cuando te la proponen y descubres lo que te puede aportar se abre una nueva posibilidad para poder gestionar tus conflictos, para acercarte al diálogo con aquella/aquellas personas que creías roto, para aquellas cuestiones que un día no se plantearon de la manera adecuada y hoy día se han convertido en un problema que separa. ¿Quién no querría conocerla y enamorarse de ella?»

delia fernadez delgadoDelia Fernández-Delgado desde Murcia (España)

“¿Qué hace que la gente se enganche en mediación?

El saberse escuchado y, sobre todo, que va a poderle decir al otro como se siente.

Me encantaría poder escucharle y entender y que la otra parte (siempre diciendo el nombre) también pueda escucharle, sin prisas, sin interrupciones, porque para mi es muy importante saber qué necesidad tenéis, cada uno de vosotros, en este momento».

pepita cano de pradoPepita Cano de Prado desde Tucumán (Argentina)

“Súbete al tren de la mediación, encontraras un viaje confortable, con indicadores que dicen: respeto, dialogo, escucha, colaboración, opciones, reconocimiento y cambio de mirada».

 

narda bernalNarda Bernal desde Puebla (México)

”Si bien es cierto, hace varios años ya, en México se ha implementado la mediación como mecanismo para la solución pacífica de las controversias, cierto es que todavía en algunas regiones y ciudades cuesta mucho “enamorar” a las personas para iniciar un proceso de esta naturaleza, cuando acuden a las instancias de procuración de justicia y se les ofrece esta forma, realizan preguntas como, ¿si lo van a encerrar? ¿si lo va a regañar? Desde ahí comienza un recorrido en suma interesante, relacionado con lo que las personas conciben como “justicia”.

En mi experiencia la aceptación de la mediación, tiene que ver con un labor que va en distintas vertientes, quizá en primer término la palabra que utilizaría para tratar de englobarlo es “legitimación”. Con ello me refiero que, desde el inicio del proceso al informarles acerca de las bondades que este les ofrece, tienen que mirarse y aceptarse así mismos como personas con un potencial para resolver sus diferencias. Eso para mi no es otra cosa que ir legitimando tanto a la mediación como a las personas que intervienen en su desarrollo, cuando descubren de lo que pueden ser capaces hay un paso significativo para que puedan participar.

Además, es fundamental que más allá de explicar los principios aplicables en el desarrollo de la mediación, es necesario que puedan vivirlos, sentirlos totalmente suyos, eso les empodera de manera positiva y se vuelven verdaderos protagonistas de la solución, pareciera magia, es ahí en donde deciden quedarse”.

ana arroyoAna Arroyo desde Toledo (España)

» El enamoramiento es un proceso egoísta, cada uno de los enamorados busca satisfacer sus deseos con el otro y respecto al otro, y ven en la otra persona lo que ellos quieren ver, oyen lo que quieren oír, y sienten conforme a un patrón preestablecido ( en su niñez, aprendido en su familia, en su circulo social, …), que con el tiempo se modifica respecto al calendario madurativo emocional, social y cultural.

El amor es otra cosa, es aceptación, compromiso, pese a no ver, oír, o sentir lo que realmente deseamos, continuamos amando «a pesar de…» o  «por compensación de…»(otra vez entra el juego el egoísmo).

Dicen que se pierde el egocentrismo inicial con el que nacemos de serie,  a los 7 años de edad, cuando todos comenzamos de lleno un periodo denominado empatía social; pero el ser humano es egoísta por naturaleza, y no se pierde nunca ( falsas modestias aparte); yo soy terriblemente egoísta, y quizás por ello soy muy empática.

La mediación es un proceso de resolución de conflictos destinado a los egoístas, a los que quieren ganar, por que ganan todos, no hay ni un solo perdedor. El acuerdo hace ganar a ambas partes, y por tanto gana el mediador al haber conseguido el propósito final. Además nos ahorra un montón de tiempo y dinero (ideal para tacaños y apresurados). Psicológicamente hace que nos centremos en una solución, y no solo en el problema cual espiral, de modo que nos reconforta mucho más el alma, al buscar muchas más soluciones (finales) a la historia (conflicto), es más creativo y por tanto más entretenido el imaginar muchos y variados finales, que sólo observarnos como el ojo del huracán que no para y no cesa en su evolución sin salida (gira que te gira).

Por tanto, «¡si usted es egoísta su proceso es la mediación!». «Si usted no es egoísta y disfruta viendo felices a los demás sin dañarse usted, su proceso también es la mediación», pero sobre todo, gane usted, gane siempre usted. No deje que sean otros quienes ganen o que lo hagan por ustedes. Sea egoísta y decida qué le hace sentir bien, qué quiere oir, qué quiere ver y, además, siga siendo egoísta y ¡que el contrario hable bien de usted! (eso llena mucho más el ego que el espejo de la madrastra de Blancanieves).

Y es que yo, ¡soy muy egoísta, y muy enamoradiza!»

rosa perezRosa Pérez desde las Islas Canarias (España)

“Enamorar y nos enamoramos de la mediación porque presenta unas ventajas para las partes que sólo la mediación puede ofrecer.

Nos referimos a la posibilidad de «hablar» sobre el asunto que nos preocupa, aumentando así las posibilidades de encontrar nuevas formas de afrontarlo, también a la rapidez en gestionar nuestra incidencia, a la discreción al afrontarlo, a que nos escucha alguien especializado, a lo «universal», siendo usada esta vía en todo el planeta, pudiendo estar nuestros interlocutores en cualquier lugar”.

Sentirnos medidadores para convertir lo sencillo en extraordinario

Amigos, amigas, qué verdadero lujo poder ser parte de vuestra vida profesional, pero que podría decir yo, después de las lecciones de honestidad, trabajo, dedicación, esfuerzo y legitimación que desprendéis. No puedo más que ratificaros, pero sobre todo, que aprendamos a ser y sentirnos mediadores.

Convertir nuestro esfuerzo en verdadera “escuela de mediadores” y conseguir que nuestra profesión se convierta en nuestra pasión y, como siempre digo,  perdemos la noción del tiempo y pasamos a desprender por “nuestros poros” de la piel aquello que a los mediadores y mediadoras nos hace únicos: convertir lo sencillo en extraordinario.

De ello están necesitadas las personas. Ser auténticos lo que nos hace libre. No cabe otra frase: un lujo poder ser el compilador de vuestros “deseos en voz alta”.

Francisco Javier Alés

Francisco Javier Alés

Abogado, Mediador y Profesor de Loyola Executive Education. Director del Diploma del Especialización en Mediación y Gestión de Conflictos, Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales y Director de la Escuela Sevillana de Mediación. Conferenciante y ponente en numerosos foros y universidades. Coautor del Libro "La Magia de la Mediación".

4 thoughts on “¿Cómo conseguir enamorarles para que quieran iniciar un proceso de mediación?

  1. La mediación enamora porque las personas que participan de ella descubren que son respetadas en su individualidad y diferencia y que son escuchadas sin ser juzgadas, pudiendo desarrollar todo su potencial en el protagonismo como partes de un conflicto y de su solución con el acompañamiento de un mediador o mediadora imparcial que facilita la comunicación entre las partes quien cumple su rol también garantizando que todos tengan voz en este espacio. Vale la pena darse la oportunidad de conocer la mediación y experimentar la sensación de sistema restaurativo de vínculos y relaciones. Todos podemos.

  2. La mediación es un procedimiento flexible, porque permite a las partes expresar sus emociones sin barreras procesales, hay más predisposición porque se dialoga con la verdad absoluta y lo más importe está en el acuerdo equitativo. Es el único momento en qué hay una verdadera justicia sin tener que delegarla a un juez que desconoce los verdaderos motivos que esconde un conflicto

  3. Cómo no enamorarse de la La mediación es un procedimiento informal porque permite a las partes expresar sus emociones sin barreras procesales, hay más predisposición porque se dialoga con la verdad absoluta y lo más importe está en el acuerdo equitativo.

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